La conspiración de las carreras sin salida

Abdo, cofundador de Hipopotesis, aprende a emprender. A veces en España pensamos que la vida académica es una alternativa más bien barata respecto a otras alternativas de futuro profesional, pero no siempre es así.

Estudiar requiere de un esfuerzo de jornada completa normalmente y pocas personas pueden compaginarlo con un trabajo continuadamente.

Puedes afrontar muchos años de estudio desde que terminas la Educación Secundaria Obligatoria dependiendo de a qué diploma y puesto aspires. Dos años para un ciclo formativo o bachiller más de 3 a 6 años para un grado, sumado a 1 a 2 años para un master además de 3, 5 o más años para un doctorado. Generalmente este maratón se corre “voluntariamente” y con escasa posibilidad de generar algún ingreso monetario, eso sí, los gastos siempre acompañan y más si te trasladas de ciudad para estudiar. Gastos fijos como llenar el frigo, pagar la luz, el agua, la comunidad, el gas, el teléfono, el internet… y gastos variables como la gasolina y el mecánico si tenéis coche, tarjeta del bus, viajes, restaurantes, cine, videojuegos, cañas y tapas, fiestas, etcétera, que se dan paralelamente al estudio y al pago de tasas universitarias.

Es un error pensar que el año universitario cuesta lo que señala el recibo de pago de las tasas, esos 700 (a la baja) o más euros anuales son solamente la punta del iceberg. Siendo modestos en las cifras, digamos que para vivir necesitas un mínimo de entre 400 y 500 euros mensuales si compartes piso, dejémoslo en 450€. El año académico son casi once meses completos de mitad de septiembre a mitad de julio, por lo que 450 x 11 = 4.950€, esto por los, digamos, cuatro años de carrera arroja una cifra de 19.800€, mas esos 700€ anuales de matrícula, 2.800€, se nos queda en 22.600€. He aquí un precio aproximado del grado, a la baja, ¿impresiona verlo todo de golpe?

El master de dos años serían 9.900€ de gastos fijos aproximadamente más el precio del mismo que puede variar mucho, entre unos 2.000€ a unos 23.000€ o más, con una media de unos 6.000€, añadiendo esta cifra final a la anterior ya sumamos 16.000€, más unos cinco años de media del doctorado estamos en 24.750€ de gastos fijos más el precio del doctorado que es muy bajo. Ahora, 22.600 + 16.000 + 24.750 = 63.350€ en 11 años -casi 6.000 al año de inversión-, ingresos por realizar la actividad académica = 0€, excepto si eres un@ de los afortunad@s que tiene derecho a una beca, pero alerta:

Disponer del dinero de una beca para gastar no significa que estés generando ingresos ni que estés cerca de generarlos.

Cuánto gastarás en tu grado, en tu máster y en tu doctorado. Una estimación.

Claro que puedes pensar, bueno, los gastos fijos sí o sí hay que tenerlos, estudiemos o no siempre incurriremos en gastos fijos parecidos… No necesariamente, pero si se dan, ¿qué te gustaría que financiaran?

Veamos, ¿de dónde sacas esos 16.000€ para el master de dos años? Para much@s -no becad@s- la respuesta es: lo costean mis padres al igual que costearon los 22.800€ del grado, excepto algo que yo he podido ganar trabajando. Bien, ¿y si le enseñas esta gráfica a tus padres -en su caso- y en vez de invertir ese tiempo y dinero en el mundo académico lo inviertes en el mundo emprendedor? O mejor aún, estudia si así lo decides y ten en cuenta que tus estudios te acercan mucho a una profesionalización que puedes usar para emprender, así que haz todo lo posible para que por lo menos lo que estudies, te guste, que sea un ámbito en el que de verdad te gustaría enfocar tu vida profesional.

Si no te apetece la academia, en vez de invertir ese dinero en vivir fuera de casa y seguir estudiando en la universidad podrías invertirlo en desplazamientos a centros de coworking, en libros de imprescindible lectura, en visitar a los que crees que son tus clientes potenciales antes de crear tu producto, en crear un producto mínimo viable (PMVi) y un producto mínimo vendible (PMVe) y en pagar alguna campaña de marketing online a nivel local o regional a través de Facebook, por ejemplo. Al final de todo este proceso, independientemente de los resultados, habrás adquirido mucho aprendizaje en el mundo emprendedor, serás un entreprenueur con cierta experiencia y habilidades y aunque no te hayas empezado a ganar la vida todavía con ello por la razón que fuere, estarás mucho más cerca de conseguirlo por esta vía, generarás currículum y sobre todo, estarás aprendiendo a crear tus propias oportunidades.

No se te ocurra constituirte como sociedad ni darte de alta en autónomos desde el momento que has tenido la idea -debería ser ilegal-, ese es un paso que solo has de dar cuando sabes que ya dispones al menos de tus early adopters -primerísimos clientes entusiasmados por tu solución-, que has validado que tu producto genera demanda y primeros ingresos, que dispones de un mercado suficiente y que en definitiva, has validado tu modelo de negocio; y eso, creedme, no pasa en una semana ni en un mes, es una tarea difícil que requiere de esfuerzo, inteligencia, estrategia y paciencia.

Dicen que en España no tenemos alma de emprendedores, sino de funcionarios, y que cuando queremos emprender lo primero que hacemos es eso: constituirnos, pagar y registrarlo todo sin recibir tan siquiera una formación mínima en cómo emprender correctamente minimizando así los riesgos. Mi recomendación: hay muchísimo que aprender cuando se emprende. Empieza a caminar y poco a poco ve adaptándote y creciendo conforme lo exija tu proyecto, pero no empieces la casa por el tejado por favor, no es sostenible, te agotarás antes de hacerlo funcionar

Si decidís romper con el espíritu funcionario y dais la mano al espíritu emprendedor, sed realistas, tendréis que invertir dinero como en cualquier otra opción, pero si lo hacéis con paciencia, formación y con la seriedad que el proceso exige no vais a endeudaros para toda la vida, tranquil@s. De hecho, los primeros meses e incluso años (dependiendo el rtimo) de la vida emprendedora son muy similares a lo que ya conoces en la vida académica, se trata de aprender mucho, ir adquiriendo ciertas habilidades, realizar investigaciones concienzudas y gastar muy poco dinero, es por eso que el riesgo es mínimo.

Si se “fracasa” en esta etapa, casi casi se hace sobre el papel, pero habrá comenzado vuestra etapa emprendedora. Dejad atrás la idea de que para emprender lo que necesitáis después de la idea es un cheque de 60.000€ para sacarla adelante, falacia de vieja escuela.

*Fotografía de Pointofview de 500px.

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