El asombroso descubrimiento de que tu idea no vale nada

Norah cofundadora Hipopotesis

Yo he estado en ese momento, ese dulce momento en la vida de cualquier emprendedor/a en el que te miras al espejo y te dices con voz tranquila que todo va estar bien porque tienes una idea impresionante.

Tienes una idea tan impresionante que te atreves a calificarla como ganadora del premio de idea más impresionante desde el peanut butter sandwich. Eres poseedor de una idea que va a cambiar tu vida, y porque no, el mundo. La has compartido con un selecto número de personas que no te traicionaría nunca jamás y trabajas duramente en conseguir financiación porque sabes que lo único que se interpone entre tú y el increíble éxito de tu idea impresionante es una enorme montaña de dinero.

Top secret

El mundo está lleno de gente como tú y como yo, que se retuercen los sesos y exprimen ideas brillantes todos los días. Probablemente, compartes la idea impresionante que tuviste con un considerable número de personas desperdigas por el mundo. Da exactamente igual si puedes contar con los dedos de una mano el grupo de colegas que conoce tu idea súper secreta, porque probablemente algún muchacho/a en la otra punta del mundo esté pensando, casi casi, lo mismo que tú.

Las ideas, cadenas de pensamientos intangibles, no son más que fluidos cerebrales. No son patentables, y haberlo pensado no te convierte en dueño de ella. Puedes ser dueño, sin embargo, de la ejecución de la misma.

Innovation is 1% inspiration and 99% perspiration. Thomas Edison. Tu idea no vale nada.

Tu plan marca la diferencia

Puede ser que ahora estés hiperventilando o maldiciendo a las otras personas que estén pensando, en cualquier esquina del mundo, lo mismo que has pensado tú. ¿Cómo van a darme dinero por algo que no es único, especial? Si lo puede pensar cualquiera, ¿qué tiene de impresionante?

Has dado con el meollo del asunto, y antes de que presiones el botón de eject y que salgas volando por los aires en una mezcla de locura y miedo, quiero decirte que da exactamente igual que tu idea no sea única y especial, que da exactamente igual que tú no seas el/la único/a que la piensa. Es más, seguramente sea algo bueno. Después de todo, si eres el único al que se le ha ocurrido una idea absolutamente fantástica (somos 7 billones, ojo) pues seguramente no sea tan fantástica.

Lo que sí es importante, y marca la verdadera diferencia, es que tu plan sea fantástico. Sí, has leído bien: lo realmente importante no es que la idea sea maravillosa, sino que tú ejecutes un plan maravilloso para llevarla a cabo.

Este plan te diferencia de cualquier otro ser humano en este planeta, incluso si pensáis o tenéis la misma idea, porque el desarrollo de la ejecución de tu idea es un resultado de tus experiencias vitales, tu educación, tu actitud, tu círculo social, tu espíritu aventurero, tu trabajo, tu equipo, tu creatividad e imaginación, entre otras cosas. Y eso, es intransferible.

El asombroso descubrimiento de que la acción lo vale todo

Cuando descubres que el éxito de tu proyecto no está en lo valioso que crees que es tu idea, sino en la importancia de tu plan y la ejecución del mismo, seguramente experimentes algunos momentos de pánico. No te preocupes, es normal. Poco a poco el pánico da lugar a la satisfacción de saber que ya no dependes de una maravillosa idea secreta e intangible que te va a sacar de pobre, ahora dependes de la acción, de la que sólo tú eres responsable.

Puedes decidir seguir pensando que tu idea es puro fuego y sólo hace falta echarle billetes o, por el contrario, puedes decidir asumir que tu idea es sólo una idea más, y que el trabajo que inviertas en preparar, aprender, cuidar y tensionar tu plan de acción es lo que te va a diferenciar de las demás personas con ideas. Puedes reconocer que los negocios, buenos o malos, son acciones de personas, no de ideas.

Yo, haría lo segundo. Desmitifica tu idea: compártela con quien tenga un par de minutos para escucharte. Escucha, aprende, navega el mar de posibilidades que tienes disponible para llevar tu idea a la práctica. Empodérate de tu proceso, de tus capacidades, y ten muchas, muchas ideas más.

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Comments (2)

Buen artículo… Estoy retomando el hábito de volver a leer, dspues de muchos años. En temas donde la “sesera” más me patinaba. Una valiosa información que sin lugar a dudas, nos aporta en la concepción más divergente de cómo pensamos las cosas. Gracias! 😉

¡Gracias Jorge! Me alegra que retomes la lectura y ¡me encanta que la retomes en Hipopotesis!
Muchas gracias por detenerte a dejar este comentario, y me alegra que hayas disfrutado el artículo ¡Vendrán más!
😀

Y tú, ¿qué piensas?

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